La séptima
Al mediodía las aceras de la carrera séptima en Bogotá son un río de gente caminando apresurada en todas direcciones. Los edificios de oficinas trasladan todo su personal a pequeños restaurantes calurosos y bulliciosos anunciados de mil formas por voceadores muchas veces ocultos bajo el disfraz de un agradable payaso. En la séptima, a esa hora también es posible encontrar mimos, saxofonistas, policías a caballo, dibujantes, cantantes, actores, estatuas humanas, locos y mendigos; además sin buscar mucho se pueden comprar, CDs (cedés) piratas , acetatos en buen estado, ropa de segunda mano, revistas y libros usados, memorias usb y i-pods robados y claro, un cigarrillo.
Los edificios y calles del centro me dan una vision atemporal,
donde el momento que detiene un alto invita a imaginar.
Cada quien tiene su propia lista interminable de historias que puede guardarle un lugar” …….
Momentos Pendientes, de Fernando Delgadillo (Parque Naucalli, 2006).





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